Muchas personas padecen sudoración excesiva de manos y pies, axilas o de la cara (Hiperhidrosis Primaria) o rubor facial socialmente limitante (Eritrofobia) como un problema mayor. La preocupación constante sobre como las demás personas reaccionarán al contacto de unas manos mojadas o al observar la ropa mojada, o la vergüenza y frustración de sonrojarse en situaciones sociales crea problemas en el contexto social, en el trabajo, con amigos y conocidos.
A ambas enfermedades, hasta hace pocos años se les brindaba poca atención, eran desestimadas por los familiares y relativizadas por los médicos en la consulta, ante la falta de un tratamiento efectivo; minimizando el fuerte impacto negativo que estas condiciones producen en la calidad de vida de quienes las padecen.
Actualmente, tanto la Hiperhidrosis como la Eritrofobia pueden ser tratadas exitosamente con un moderno procedimiento quirúrgico mini-invasivo. La operación, que dura menos de una hora y puede ser realizada en forma ambulatoria, tiene un alto porcentaje de éxito.